Tema: Bacteriología de la Tuberculosis.

 

 

 

 

 

Autor: Prof. Agdo. Dr. Carlos Ma. Rivas Chetto.

 

 

 

 

cmr1@adinet.com.uy

 


     Después de 20 años de disminución sostenida de la Tuberculosis (TB) en el Uruguay, se observa  -desde 1993- una estabilización (1) con una tendencia al ascenso  a partir del 2000 (tabla 1). Esta reemergencia de la enfermedad se observa también a nivel mundial, lo cual genera una declaración de Epidemia, por la Organización Mundial de la Salud (2). Entre los factores generadores se destacan el aumento sustantivo de la pobreza, la coinfección con el virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH), la falta de atención a los Programas de Lucha Antituberculosa, la aparición de cepas resistentes y multirresistentes y algunos reservorios difíciles de controlar como las prisiones (3).

    Como en ninguna otra enfermedad , el laboratorio tiene una capital importancia; no se exagera cuando se afirma que el laboratorio bacteriológico es la piedra angular de toda la lucha antituberculosa.

    Describiremos los distintos tipos de estudios y su valor, que en la actualidad están disponibles para la confirmación de la TB. Si bien en los últimos años se están desarrollando técnicas muy atractivas en torno al estudio de ácidos nucleicos la bacteriología convencional  continúa siendo insustituíble aún en los mejores centros de diagnóstico bacteriológico (4).

 

La Bacteriología  convencional

 

Consta de dos grandes áreas: La microscopía y los cultivos.

 

Microscopía.

 

   Tanto en un laboratorio periférico como en un Centro de Referencia, la primera etapa del diagnóstico bacteriológico es el estudio microscópico a partir de un extendido realizado con la muestra enviada. Para el caso de los esputos el estudio microscópico (D) tiene varios sinónimos: “baciloscopía”, “estudio directo”, “directo”,   todos de igual significado: poner en evidencia las mycobacterias mediante  tinciones específicas. Las técnicas de coloración se han mantenido sin modificaciones en el tiempo; las mycobacterias poseen casi exclusivamente la propiedad de resistir soluciones decolorantes enérgicas (alcohol-ácido) llamada ácido alcohol resistencia y de ahí el nombre de bacilos ácido alcohol resistentes (baar). Esencialmente se puede utilizar el método de Ziehl-Neelsen (ZN) -con fucsina fenicada en caliente-  la de Kinyoun -fucsina fenicada en frío-, realizando la observación microscópica durante 20 minutos  a  800 o 1000 aumentos. Otros métodos utilizan colorantes fluorescentes (F) (auramina o auramina/rodamina) realizando la observación en microscopios de fluorescencia a 200 – 400 aumentos. Las mycobacterias se observan claramente como bacilos rojos sobre fondo azul (ZN) o en amarillo flúo (F) sobre fondo oscuro según el método usado El extendido puede hacerse, teñirse y leerse en un tiempo total de 2 horas, en consecuencia ningún Servicio debería esperar  más de 24 horas para conocer el resultado de un D. Las principales ventajes del directo son: la rapidez, la simpleza y el bajo costo para la obtención de resultados, resaltemos que en muestras de esputos la presencia de baar es, en la práctica, diagnóstica de TB y permite activar todos los mecanismos sanitarios a nivel individual y epidemiológico. Las desventajas de la microscopía radican en: a) la baja sensibilidad  -inherente al procedimiento- que puede llegar a un 50 % menor que los cultivos. Para poder observar 1 bacilo al microscópico es necesaria una concentración  aproximada de 10.000 gérmenes por al de muestra; por tanto el rendimiento del D en muestras de bajo contenido de bacilos -LCR, líquidos pleurales, esputos de pacientes paucibacilares- es muy bajo; b) no es posible identificar la  especie de mycobacteria ni estudiar su resistencia a los fármacos,  pasos imprescindibles en algunas situaciones.

En nuestro País la TB pulmonar se confirma por el D en un 70 a 75 % de los casos (tabla 1, gráfica 1).

 

Otras ventajas de la microscopía

 

            Utilizando un recuento semicuantitativo es posible establecer el número de bacilos que el enfermo está eliminando. Con límites entre el Negativo y el Positivo tres cruces (+++) se pueden tener,  dentro de ciertos límites, importantes pautas de diagnóstico y seguimiento. El número de bacilos eliminados cuantificados en cruces permite:

a) tener una idea de la severidad, la extensión de las lesiones y  el tiempo de evolución de la  TB; b) tener idea sobre la peligrosidad del caso en relación al contagio a sus contactos; c) poder controlar la evolución de la enfermedad y la eficacia del tratamiento instituído; d) realizar pesquisas bacteriológicas para detectar rápidamente otros enfermos contagiantes.                                               

 

Cultivos.

 

Los cultivos convencionales (CC) en medios sólidos a base de huevo tales como el Lowenstein Jensen o medios sintéticos líquidos o sólidos (Middlebrook 7H9 - 7 H11) resultan apropiados para el desarrollo de casi todas las especies de mycobacterias. Su importancia radica en:

           a) Poseen mayor sensibilidad que el D confirmando la enfermedad en un porcentaje de enfermos negativos al D (aprox. 15 % de los casos de TB pulmonar en Uruguay).

           b) Permiten el aislamiento de cepas bacterianas, punto de inicio para la identificación de especies, realización de pruebas de sensibilidad a fármacos antituberculosos y  técnicas en ácidos nucleicos.

          c) Son imprescindibles para confirmar casos de TB extrapulmonares y diferenciar patologías provocadas por mycobacterias no TB (MNT).

 

 Sin embargo no están exentos de desventajas, a saber:

 

 a) La demora en obtener desarrollo apreciable de colonias (3 a 6 semanas) propia de varias especies patógenas del género.

 b) La complejidad y el costo lo cual hace que laboratorios de baja o mediana  capacidad no estén en condiciones de sustentar una técnica  de este tipo.

          c) Las medidas de Bioseguridad necesarias para controlar contaminación del personal.

 

Adicionalmente es posible afirmar que si los cultivos no se realizan adecuadamente los resultados son similares a los directos.

La necesidad de obtener resultados precozmente ha motivado el desarrollo de Sistemas de detección de desarrollo más rápidos, conocidos como cultivos rápidos (CR). El primer sistema surgió hace unos 20 años  y aun persiste en el mercado. Se trata de un sistema radiométrico identificado como BACTEC 460 TB.  El sistema detecta la cantidad de CO2 radioactivo que se genera dentro del frasco de cultivo cuando las mycobacterias consumen nutrientes de carbono (ácido palmítico) con sustitución del C con su isótopo: el C14.  El producto final del metabolismo bacteriano será el  14CO2. El incremento en los niveles de este gas puede ser medido por un contador de isótopos y  determinar si un cultivo es positivo. Este sistema está definitivamente probado y se le considera  de referencia como otros medios convencionales.  Posee las siguientes ventajas:

a)      Resultados rápidos: 11 días para muestras positivas al D.

                                      14 días para muestras negativas al D.

b)  Posibilidad de realizar pruebas de sensibilidad a fármacos antituberculosos.

c)  Excelente recuperación de mycobacterias.

 

Sus principales desventajas son:

 

a)      Costos.

b)      Necesidad de infraestructura adecuada para el manejo de radioisótopos.

c)      Mayores porcentajes de contaminación por lecturas manuales.

d)      Método no totalmente automatizado,  requiere muchas horas/técnico.

 

En orden de superar estas importantes limitaciones se introdujeron al mercado, nuevos CR de tipo colorimétrico. En la actualidad se dispone de tres opciones: el Sistema MB-BacT, el sistema MGIT y el ESP II. Muy similares entre si, básicamente estos sistemas superan al BACTEC 460  TB en:

a)      Son sistemas no radiactivos, totalmente automatizados.

b)      Exigen menor mano de obra

c)      La contaminación intra laboratorio es menor

d)      Poseen una aceptable equivalencia en resultados, para todas las posibilidades.

 

 Los CR  positivos se detectan  algo mas lentamente (promedio 4 días) que el método radiactivo. En Uruguay se adoptó el  MB-BacT; se trata de un sistema reflectométrico computarizado que esencialmente funciona de la siguiente manera:

a)      El sistema detecta los niveles CO2   existentes en el frasco de cultivo. Si existe desarrollo de mycobacterias se genera CO2 como producto final del metabolismo oxidativo.

b)      En el fondo del frasco se ubica una membrana (sensor) que cambia de color según el tenor de CO2.. 

c)      Un haz de luz  incide sobre la membrana y se refleja con diferente longitud de onda según el color de la misma.

d)      El haz reflejado es registrado por un aparato lector cada 10 minutos y analizado por el ordenador.

e)      Una vez que las lecturas sobrepasan una línea basal preestablecida se activa una alarma sonora que indica cultivo positivo.

f)        De no producirse esta situación el equipo mantiene la incubación y lecturas durante 42 días para descartarlo entonces como “Negativo”.

 

En adición a la practicidad y la rapidez, este sistema puede utilizarse para pruebas de identificación complementarias y pruebas sensibilidad a los fármacos antituberculosos más importantes. Se debe enfatizar que las ventajas que aportan los  CR a un laboratorio deben ser acompañadas de otras técnicas que mantengan y amplíen la rapidez de los resultados sobre los métodos convencionales. Comenzar un estudio con CR para después continuar con la bacteriología tradicional significa terminar la tarea tan tarde como si el laboratorio  utilizara solamente métodos convencionales.

 

Identificación bacteriana.

 

       La identificación fenotípica de las mycobacterias por características de desarrollo y pruebas bioquímicas es muy lenta (2 meses de promedio), demorando la identificación bacteriana demasiado, aun para tareas de monitoreo. Es posible realizar métodos screening que permitan diferenciar el complejo M. tuberculosis (MTB)  del resto de la mycobacterias

MNT; los estudios de desarrollo en presencia de agente inhibitorios selectivos es de gran ayuda y puede realizarse en los sistemas de CR   Así por ejemplo el complejo MTB  es inhibido por el agregado al medio de cultivo de sustancias como el PNB (ácido para  amino benzoico)  o la NAP (para-nitro-α-acetylamino-β-hidroxipropiophenona), mientras que el resto de las MNT no lo son; asimismo la TCH (hidracida del ácido tio-pheno-carboxílico) inhibe selectivamente a M. Bovis/bcg dentro del complejo MTB. En muchos casos se trata de procedimientos insuficientes ya que no es posible avanzar en la identificación de los MNT patógenos oportunistas más frecuentes como M. avium, M .kansasii y otros.

            La cromatografía líquida de alta presión (HPLC) permite realizar la identificación de las mycobacterias en función de la constitución lipídica de la pared bacteriana. Extremadamente cara y de alta complejidad solamente es utilizada por laboratorios de alta investigación.

 

Puebas de sensibilidad.

 

            Las pruebas de sensibilidad a los fármacos antituberculosos son imprescindibles y recomendadas para la vigilancia epidemiológica de la resistencia. Malos tratamientos o mala supervisión de los mismos generan cepas resistentes; grupos de alto riesgo difíciles de manejar y controlar (reclusos, SIDA) también. La sensibilidad a los fármacos esenciales se investiga en todo enfermo nuevo, en fracasos de tratamiento y en recaídas. Los tests se realizan sobre  medios de cultivo convencionales y sobre sistemas de CR. En todos se pueden obtener excelentes resultados si se mantienen estrictamente las normas de control de calidad. La demora hace poco  útil este tipo de estudios con carácter asistencial ya que  los resultados se obtienen en 6 semanas por métodos convencionales y en 12 días por los sistemas de CR; en consecuencia el Neumólogo siempre recibe una imagen vieja de la situación.

 

La biología molecular o técnicas en ácidos nucleicos (TAN).

 

            El  desbordante desarrollo de esta área de la biología  alcanzó también a las mycobacterias; la necesidad de respuestas rápidas al diagnóstico, la identificación, la sensibilidad y las aplicaciones epidemiológicas han desarrollado TAN para todas las situaciones. Es necesario discriminar y analizar por separado las diferentes áreas de acción de la TAN. Tres, son los sectores que podemos establecer claramente: el diagnóstico de la TB, la identificación y la sensibilidad a los fármacos y la investigación epidemiológica.

 

TAN aplicadas al diagnóstico de la TB.

 

            Las primeras TAN aplicadas a la TB surgieron  originalmente como screening para la pesquisa indiscriminada  de la TB pulmonar,  y tuvieron resultados  muy modestos. No analizaremos aquí técnicas “in house” ya que en cada país los investigadores ponen a punto técnicas con “excelentes resultados” los cuales no son  confirmados luego  en  grandes y bien diseñados protocolos. Existen dos técnicas comerciales en uso y parcialmente aprobadas el MTD  (de Gen Probe) y el Amplicor (de Roche). En los ensayos iniciales realizados con poblaciones de baja prevalencia, la sensibilidad(S) y especificidad (Sp) alcanzadas eran bajas (aprox. 50 %), no sucedía lo mismo cuando las muestras eran positivas al D. La  S  y  la Sp alcanzaban un 95% cuando la muestra era positiva al D (5). En 1998  Gen Probe perfecciona su sistema MTD (ahora llamado MTD2) y lo lanza al mercado orientado al diagnóstico en enfermos con sospecha clínica de TB y para muestras de esputos. Los resultados observados fueron  realmente importantes  y se documentan en ensayos controlados (6,7) y no controlados. De ahora en más es posible contar con una TAN para diagnóstico de la TB pulmonar que proporciona resultados confiables  sencilla y rápidamente.  Es muy importante resaltar que ni los mismos fabricantes recomiendan el producto para ser ensayado en otras muestras que no sean esputos, ya que diferentes factores distorsionan los resultados. Teniendo en cuenta  el rendimiento del MTD2  y sus costos, deben establecerse protocolos  de uso para que el diagnóstico  resulte en el mayor beneficio para el paciente y para el sistema sanitario.  Es imprescindible elaborar guías de aplicación  para hacer un uso racional de métodos costosos. Las TAN no deben reemplazar los métodos convencionales para el manejo bacteriológico de la TB, sino que deben emplearse en forma complementaria. Cuando el paciente tiene una enfermedad por MNT la relación costo beneficio es excelente; además en casos de D positivos en muestras únicas o de validez dudosa  una técnica complementaria concordante o discordante  define la situación.

 

TAN aplicadas a la identificación bacteriana.

 

             Hemos dicho que la identificación fenotípica es lenta y a menudo insuficiente en  las mycobacterias. Si bien en la mayoría de los casos una identificación parcial es útil para nuestro País –en donde el 98% de los aislamientos clínicos corresponde a M. tuberculosis- existen situaciones donde  es necesario obtener una identificación precisa rápidamente. La identificación genotípica es posible para las especies o complejos patógenos más frecuentes. Existen algunas técnicas comerciales, entre las que citamos Accu Probe( Gen Probe) la cual con gran reproducibilidad puede identificar mycobacterias del Complejo M. tuberculosis (sin discriminar especies dentro de este Complejo),  M. avium, M. intracellulare, M. kansasii y M. gordonae. El escaso número de especies identificadas          -aunque sean las más frecuentes- y la imposibilidad de discriminar dentro del Complejo M. tuberculosis  limita en algo el rendimiento para la identificación.

            Otros métodos usados que han probado ser efectivos  son  los estudios sobre el gene 16S rRNA y el gene hsp65 asi como también el gene rpoB. Se trata de métodos de amplificación, hibridización con sondas y análisis del polimorfismo de los fragmentos de restricción (RFLP) o secuenciación. Estas técnicas son las que emplean mayor tecnología y son las más complejas y costosas. Unos pocos tests están disponibles comercialmente (MicroSeq 500 system) y otro, al parecer algo más rendidor: el LiPA MYCOBACTERIA test. Aún así  la identificación se limita a pocas especies y no es posible ver diferencias dentro del  Complejo M. tuberculosis.

 

 

 

 

TAN aplicadas a la sensibilidad del M. tuberculosis.

 

            En tanto el único mecanismo reconocido para la adquisición de resistencia en las mycobacterias es la mutación, si se conoce el gene responsable que se altera, es posible determinar si hay mutación para la resistencia o no.  Es por eso que las TAN pueden dar resultado excelentes en horas y su utilidad asistencial puede llegar a ser importantísima. Varias condiciones deben darse para confeccionar un antibiograma por las TAN: en primer término se debe identificar el gene responsable, en segundo identificar que tipo de alteración del DNA genómico se produce (pérdida, sustitución, etc) y por último si la sensibilidad/resistencia está controlada por uno más genes. Para la Rifampicina está claro que la resistencia está radicada en la alteración del gene rpoB y es único, en consecuencia ya se usan TAN con  éxito. Más complicado se torna el estudio de la resistencia a la Isoniacida; codifican la resistencia por lo menos 4 genes (en el 80% de los casos el katG) por lo que los resultados pueden  ser  dudosos. Deben perfeccionarse las TAN para otros fármacos.

      

TAN aplicadas a la epidemiología de las mycobacterias.

 

            Desde hace varios años existen diferentes técnicas para establecer parentesco genético o identidad en las mycobacterias mediante la realización del fingerprinting. La técnica más ampliamente difundida es la RFLP. Consiste en analizar fragmentos del DNA obtenidos por la acción de enzimas de restricción, los cuales son exclusivos del Complejo M. tuberculosis –fragmento IS6110-; aquellas porciones de DNA que poseen el IS6110 son marcadas por una sonda que se fija selectivamente y que luego de una electroforesis en gel  de agarosa  se revelan en bandas de diferente número, posición y grosor. Típicamente  se observan de 5 a 20 copias dando diferentes patrones los cuales pueden ser comparados en ordenadores. Esta técnica universalmente utilizada es muy compleja y costosa, pero permite   realizar estudios  globales sobre tipos de cepas circulantes en la comunidad, incorporación de nuevas cepas y migración de las mismas dentro del territorio. Sin embargo  su complejidad no la hace práctica para situaciones puntuales como: detectar contaminaciones cruzadas dentro del laboratorio, brotes epidémicos, similitud de cepas multirresistentes, recaída o reinfección exógena, etc.  Para estas situaciones se dispone de procedimientos alternativos más simples y rápidos; uno de los más recomendados y del cual hay experiencia en Uruguay es la DRE-PCR (8). Esta técnica consiste en cortar y  luego amplificar por reacción en cadena de la polimerasa fragmentos que incluyen la doble repetición de porciones del DNA específicas. Los fragmentos son  separados por electroforesis en gel de agarosa y revelados con bromuro de etidio. Mediante esta técnica es posible obtener de 4 a 7 bandas siendo suficientes en la mayoría de los casos para poder afirmar la  identidad entre cepas.    

 

Serología

 

            Casi permanentemente aparecen en el mercado tests serológicos para la investigación de anticuerpos antituberculosos, como forma de efectuar un diagnóstico rápido. En términos generales ninguno posee los atributos de S y Sp mínimos aceptables para ser usado en la clínica, por lo cual no deben ser tenidos en cuenta.

 

Dosificación de la Adenosin De Aminasa (ADA).

 

            La ADA es una enzima de origen fundamentalmente linfocitaria que se halla aumentada en los líquidos serosos de etiología tuberculosa. Esencialmente, en los líquidos pleurales, donde la confirmación de la TB es muy dificultosa sea cual sea el procedimiento usado, la dosificación de ADA (aumentada solamente en la TB) se constituye en un auxiliar muy valioso para integrar al cuadro general del enfermo. Fácil de realizar y de bajo costo, ha sido suficientemente probada  como para ser adoptada en todos aquellos laboratorios que procesen una cantidad aceptable de muestras de líquidos de serosas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resumen

 

            La bacteriología de la Tuberculosis es la piedra angular de todo el control de la enfermedad. Un Laboratorio de mycobacterias debe contar con los mejores y más rápidos procedimientos para el diagnóstico, la identificación, las pruebas de sensibilidad a fármacos y debe tener la capacidad de efectuar  estudios  de monitoreo y vigilancia epidemiológica. Por más moderno que sea este laboratorio, debe mantener la excelencia en la microscopía (de la cual no se puede prescindir) y el resto de las técnicas convencionales. Pero debe acompañar los avances tecnológicos  e ir incorporando las nuevas técnicas que complementen a las tradicionales para aprovechar su rapidez tan necesaria en ciertos casos puntuales y su posibilidad de dar respuesta a problemas que de otra manera quedan sin resolver.


 Tabla 1. Porcentajes de confirmación bacteriológica por microscopía directa en el período  1974  -  2001. Fuente:  CHLA – EP.

 


AÑOS

  TOTAL DE CASOS DE TBC PULMONAR

TOTAL DE CASOS TBC PULMONAR  CONFIRMADA  AL  DIRECTO

%

 

 

 

 

 

 

1974

1611

855

53.07

 

1975

1402

753

53.71

 

1976

1350

748

55.41

 

1977

1401

855

61.03

 

1978

1426

864

60.59

 

1979

1505

952

63.26

 

1980

1573

1033

65.67

 

1981

1458

938

64.33

 

1982

1239

754

60.86

 

1983

1144

701

61.28

 

1984

1191

691

58.02

 

1985

1046

618

59.08

 

1986

932

600

64.38

 

1987

878

586

66.74

 

1988

796

512

64.32

 

1989

819

555

67.77

 

1990

744

525

70.56

 

1991

642

485

75.55

 

1992

635

451

71.02

 

1993

572

408

71.33

 

1994

536

397

74.07

 

1995

548

346

63.10

 

1996

627

473

75.44

 

1997

606

460

75.91

 

1998

603

414

68.66

 

1999

558

417

74.73

 

2000

555

390

70.27

 

2001

596

367

61.58

 


 

Gráfica 1. Confirmación de la TB Pulmonar por la bacteriología convencional en el Uruguay. Fuente: Dpto. de Laboratorio. CHLA – EP.

 

AÑOS

1997

1998

1999

2000

2001

 

DIRECTOS

76

71,2

74,7

70,3

61,7

 

CULTIVOS

11

10

13,1

14,4

16,4

 

HISTOPATOL.

0,3

0,7

0,4

0,7

0,8