Universidad de la República
Facultad de Medicina

INSTITUTO DE HIGIENE

Aedes aegypti (Linnaeus,1762)(Diptera, Culicidae), el vector del dengue y la fiebre amarilla.

Salvatella Agrelo,R.*

Prof.Agregado del Dpto. de Parasitología.

Director (I) del Instituto de Higiene.

Facultad de Medicina. Universidad de la República.

Montevideo, Uruguay.

Consultor nacional de OPS/OMS en Uruguay.

Mosquito de origen africano, inició hace siglos una dispersión cosmopolita, acompañando los viajes del hombre a través del globo. Eficaz vector de arbovirosis como la fiebre amarilla y el dengue, motiva con esta última enfermedad una de las grandes problemáticas de salud pública mundial, con alta morbilidad capaz de bloquear las actividades de ciudades y países en picos epidémicos de esta enfermedad viral. Aedes aegypti, es un ejemplo de adaptación de una especie de mosquito al ámbito humano, con criaderos, habitat, fuente de alimentación, desplazamientos activos y pasivos ligados al ámbito domiciliario. Un desafío para el control y la vigilancia epidemiológica del siglo XXI.

Aedes aegypti Linnaeus,1762, es un mosquito cuyo origen se ubica biogeograficamente en la Región Etiópica (Africa), que nuclea la mayor cantidad de especies del Subgénero Stegomyia Theobald, 1901, (1) al cual este culicido ("mosquito") pertenece. Allí este mosquito es aún hoy una especie silvestre, habitando libre del contacto con el hombre.

Ancestralmente, desde esas áreas, inició una dispersión efectuada por el hombre, que lo ha llevado a constituirse en un mosquito cosmopolita. Su presencia es o fue detectada en la mayor parte de las áreas tropicales o subtropicales del planeta, comprendidas entre los 45º de latitud norte y los 35 de latitud sur, en las zonas isotermales intermedias a los 20ºC (2).

Es un efectivo vector de diversas arbovirosis, pero su mayor importancia epidemiológica está ligada a su papel como transmisor de fiebre amarilla y, con mayor actualidad, de dengue.

Hasta la actualidad y desde 1980, se asiste a una constante dispersión y reinfestación de diversas áreas de las Américas con Aedes aegypti. Este hecho, ha motivado más frecuentes e importantes epidemias de dengue en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Venezuela, México, toda Centroamérica, Antillas y Estados Unidos, entre otros países(3).

La fiebre amarilla urbana, no se registra en América desde la década del treinta, aunque la creciente reinfestación de las ciudades por A. aegypti, junto a situaciones ambientales y socio-demográficas en aumento como la deforestación, migración campo-ciudad y proyectos de desarrollo interregional, pudieran facilitar su reinicio en un futuro mediato, desde el ciclo silvestre de la virosis. Este, se cumple entre primates, no humanos, y mosquitos silvestres de otros géneros y especies, de los altos estratos arbóreos de las forestas tropicales.

Uruguay, que permanecía con una situación de erradicación concluída para A. aegypti desde 1958, a partir de 1997 ha sido paulatinamente invadido por este peligroso vector. Los constantes trabajos de lucha antivectorial han restringido su presencia y la han minimizado, en aquellas ciudades donde este mosquito se encuentra.

Aedes aegypti, su biología.

Mosquito introducido en América, es una especie diseminada por el hombre por medio del transporte de sus adultos, huevos, larvas o ninfas en barcos, aviones y transportes terrestres.

Sus hábitos son netamente antropófilos y domésticos, con radicación de criaderos en la vivienda o su peridomicilio (jardines, construcciones anexas a la casa, patios, etc.)(4).

Depósitos de agua, ubicados en objetos o construcciones, como neumáticos, baterías viejas, recipientes de todo tipo, botellas, floreros y piletas, entre otros, le sirven a A.aegypti para establecer sus criaderos en agua limpia, con bajo tenor de materia orgánica y de sales disueltas, mediante la puesta de huevos en la superficie del recipiente a la altura de la interfase agua-aire (5).

Los huevos, menores al milímetro de largo, son inicialmente de color blanco, para tornarse negros con el desarrollo del embrión, que evoluciona en óptimas condiciones de temperatura y humedad en un lapso de 2 a 3 días. Con posterioridad a ese período, los huevos son capaces de resistir desecación y temperaturas extremas con sobrevida de 7 meses a un año. La mayor parte de cada postura es de eclosión rápida, mientras un porcentaje reducido, constituyen los llamados huevos resistentes, inactivos o residuales, capaces de largas sobrevidas (2).

Las larvas que emergen inician un ciclo de cuatro estados larvarios, creciendo a lo largo de tres mudas desde un largo de 1 mm. a los 6 o 7 mm. finales. Estas larvas, que poseen como caracteres morfológicos típicos (fuertes espículas toráxicas laterales quitinizadas, peine de escamas unilinear en 8º segmento y sifón con forma de oliva corta, que destaca por su color negro, se alimentan con el zoo y fitoplancton de los recipientes que habitan (6,7).

Su desarrollo, se completa en condiciones favorables de nutrición y con temperaturas de 25 a 29ºC, en 5 a 7 días, estando dotadas de movimientos característicos verticales, entre fondo y superficie, disponiéndose en forma de S durante los mismos. Son incapaces de resistir temperaturas inferiores a 10ºC, o superiores a 44 o 46ºC, impidiéndose a 13ºC su pasaje a estadio pupal.. La pupa no requiere alimentación y entre 28 y 32ºC, completa su desarrollo hasta la emergencia del adulto en 1 a 3 días. Las variaciones extremas de temperatura pueden dilatar este período.

El ciclo completo de A.aegypti, de huevo a adulto, se completa en óptimas condiciones de temperatura y alimentación, en 10 días.

El adulto emergente, es un mosquito de color negro, con diseños blanco-plateados formados por escamas claras que se disponen simulando la forma de una "lira", en el dorso del tórax, y mostrando un anillado característico a nivel de tarsos, tibia y fémures de las patas.

Las hembras hematófagas poseen hábitos de alimentación diurnos, en cercanía a los domicilios humanos, con gran afinidad a la alimentación sobre el hombre.

Distribución de Aedes aegypti en América

Aedes aegypti, fue introducido a América en no bien definidos tiempos de la colonización europea, motivando reiteradas epidemias de fiebre amarilla urbana, que ya se registraban previamente, de forma focal en la América precolombina, mediante otros mosquitos vectores autóctonos y en diversas áreas del continente (3).

Con excepción de Canadá y de áreas donde la altitud, temperatura u otras condiciones climáticas han impedido su colonización, Aedes aegypti infesta o ha infestado todos los países del continente.

En 1881, Finlay establece en Cuba (8), la modalidad vectorial de trasmisión de la virosis por parte de A.aegypti, que es fehacientemente demostrada mediante los célebres experimentos del Campamento Lazear. Los trabajos de Gorgas (9), en Cuba y Panamá, y los de Cruz (10) en Brasil, sentaron las bases para los futuros programas de control del vector.

La fiebre amarilla y su control, y logicamente el de A.aegypti, se constituyen en tema de la Primera Convención Sanitaria Internacional de las Repúblicas Americanas (Washington, 1902) y el tema se mantiene en la atención sanitaria internacional hasta que con varios éxitos de control vectorial nacionales, la obtención de la vacuna antiamarílica 17D y su producción masiva y estratégica, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en 1947, efectúa el lanzamiento formal de la Campaña Continental de Erradicación de Aedes aegypti (11).

El plan continental de erradicación logra a lo largo de los años, con cada vez más renovadas tecnologías (petrolización, decacharrización, dedetización, larvicidas organofosforados, etc.), la erradicación del vector de un gran número de países